¡Dios es más Grande!


Últimamente, he estado observando al Señor obrar en la vida de muchas  personas, de familias enteras; de mi vida. Y he visto que el Señor hace grandes cosas y se hace grande en medio de las pruebas. He visto a familias enteras sufrir dolor, pérdida; a personas enfrentar tristeza y tribulación; el Señor me ha enfrentado conmigo misma y en tan sólo dos meses siento que las pruebas no van a acabar. Tal vez, en mi caso, las pruebas no sean tan grandes como he visto en otras personas, pero el Señor sabe que es lo que necesito y me ha costado trabajo enfrentarme a los problemas, a mi misma, a las dudas, al temor y a la crítica.

Pero el Señor es fiel, Todopoderoso, el Creador del Universo; es más grande que las dudas, que la enfermedad, que cualquier problema, y es mi Dios y Salvador. A través de Su Palabra, Él me ha recordado Su fidelidad y soberanía.

En Job 2:10, Job dice: “¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?”
Job estaba consciente de que el Señor está en control de cada detalle de nuestra vida. Aun después de todo lo que Job vivió, sabía que podía esperar en su Dios. “He aquí, aunque Él me matare, en Él esperaré.” Job 13:15

“¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es el Señor, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio y Su entendimiento no hay quien lo alcance.” Isaías 40:28
Él creó los confines de la tierra, Él entiende absolutamente todo y siempre está al pendiente de todo. Él conoce nuestras dolencias, nuestras dudas, nuestros problemas, pero no lo deja suceder nada más porque sí. El Dios eterno tiene un plan.

“Porque yo sé los planes que tengo para vosotros–declara el SEÑOR– “planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza.” Jeremías 29:11
Él tiene un plan, uno de bienestar para cada uno de nosotros. El acontecimiento que quizás fue el más doloroso en la historia de la humanidad, resultó ser el plan que trajo esperanza y un eterno bienestar a ella.

“¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mando?” “¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre de su pecado.” Lamentaciones 3:37 y 39

La voluntad del Señor para nosotros es nuestra santificación (1 Tes. 4:3), y para Él la santidad es hermosa (Sal. 29:2). Él quiere apartarnos para Él cada vez más, quiere que le conozcamos cada vez más, quiere que nos alejemos del pecado y como el barro que somos en sus manos, sabe que hay que quitar las impurezas para que podamos ser cada vez más como Cristo y para que le conozcamos cada vez más. Él quiere también bendecirnos en medio de la tribulación, mostrarnos Su fidelidad, Su amor, Su consuelo, Su sabiduría, Su compasión y poder. Finalmente, no pasa nada que el Señor no haya mandado; finalmente, “a los que aman a Dios, todas las cosas ayudan a bien.”

Si amas a Dios, si has confiado en Cristo como tu Salvador, no hay nada, NADA, que no vaya a ser para tu bien. El Señor lo sabe, es parte de Su plan perfecto, de Su agradable, buena y perfecta voluntad. Podemos gozarnos en medio de la prueba sabiendo que el Señor Todopoderoso, Él mismo, el Creador de los confines de la tierra, está obrando en nosotros, podemos confiar en que tiene algo bueno, aunque ahora no lo podamos entender; aunque quizás nunca lo podamos entender, el Señor no se fatiga ni se cansa y cumplirá Sus promesas. Tenemos que depender de Él, y Él hará. Se hará fuerte en nuestra debilidad y nos dará la salida.

En Él siempre encontraremos paz y gozo, en Su Palabra hay consuelo. Tenemos una esperanza viva.

Espero nunca olvidar esto, humanamente hablando, podría decir que aun me queda mucha vida por vivir y sé que el Señor tiene mucho trabajo conmigo. Pero quiero honrarle, quiero ser un testimonio de que se puede confiar en Él, de que el da la victoria y de que vale la pena seguirle.

“Yo sé que mi Redentor vive.
Y al fin se levantará sobre el polvo;
Y después de desecha mi piel,
en mi carne he de ver a Dios;
al cual veré por mi mismo,
y mis ojos lo verán y no otro,
aunque mi corazón desfallece dentro de mi.”
Job 19:25-27

“Hubiera yo desmayado, si no creyese que  vere la bondad del Señor en la tierra de los vivientes,
Aguarda al Señor;
Esfuérzate y aliéntese tu corazón;
Sí, espera al Señor.”
Salmo 27:13-14

“Echa sobre el Señor tu carga, y Él te sustentará.
No dejará para siempre caído al justo.”
Salmo 55:22

“En el día del bien goza el bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de Él.”
Eclesiastés 7:14

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a Su propósito son llamados.”
Romanos 8:28

 

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