Jeremías 17


Bendito es el hombre que confía en el Señor,
cuya confianza es el Señor.
Será como árbol plantado junto al agua,
que extiende sus raíces junto a la corriente;
no temerá cuando venga el calor,
y sus hojas estarán verdes;
en año de sequía no se angustiará
ni cesará de dar fruto.
Más engañoso que todo, es el corazón,
y sin remedio; ¿quién lo comprenderá?

Jeremías 17:7-9

Confiemos en el Señor, no en nosotros, no en nuestro corazón. Confiemos en Aquel que nos hará prosperar, en Aquel cuyos caminos son inescrutables y Su amor, eterno.

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