HEME AQUÍ, ¿ENVÍAME A MÍ?


To read the 6 long months ago English version go Here

Cuando estás entre una multitud de personas, ¿te has preguntado cuántas de ellas irán al cielo?

¿Te has preguntado cuántas personas mueren cada día y cuántas de ellas sabían que Jesús murió por sus pecados?

Siempre que pienso en eso me siento triste. Me siento asustada por ellos… Siento que debería hacer algo… ¡Y debo hacerlo!

Aunque muchas personas dicen ser algún tipo de “cristiano”, solo unos cuantos saben que Jesucristo es el Salvador, nuestro Salvador.

Millones de personas están siendo engañadas por nuevas religiones (también viejas religiones); nuevas filosofías, y por su propia carne y naturaleza pecaminosa.

Y aquí estamos nosotros, con la verdad más preciosa, con el más precioso regalo, con la verdad que podría hacerlos libres; y, algunas veces, no estamos dispuestos a compartirlo…

Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban angustiadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo* a sus discípulos: La mies es mucha, pero los obreros pocos.  Por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.
Mateo 9:36-38

Y la mies es mucha, hay multitudes que viven como ovejas sin pastor, y así como Jesús tuvo compasión de ellos, nosotros debemos tener compasión de ellos, y pedir al Señor que envíe obreros… pero, ¿Qué tal nosotros ser los obreros?

Charles Spurgeon dijo que todo Cristiano o es un misionero o es un impostor. Hemos sido llamados a compartir al evangelio. Somos llamados a Ir por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” a “Ir y haced discípulos a todas las naciones” y Él nos asegura que ¡estará con nosotros!

Es un gran privilegio trabajar para el Rey de reyes, y es un gran gozo guiar a los pecadores al conocimiento del Salvador. ¿Por qué no estamos obedeciendo este mandamiento?

¿Sabías que hay más de 1,800 lenguajes que aún necesitan una traducción de la Biblia? Eso es como 180 millones de personas. Jesús sacrifice todo por nosotros, ¿qué estamos dispuestos a sacrificar nosotros por la eternidad de las personas? ¡Una sola alma vale la pena!

Que el Señor nos de corazones humildes y obedientes para estar dispuestos a decir junto con el profeta: “Heme aquí, envíame a mí.”

Y aunque mi corazón está especialmente aquí en México y con Israel, y aunque estaría dispuesta a ir a cualquier lugar a donde el Señor me llame, Él me ha puesto justo aquí, y Él te ha puesto justo en el lugar en el que estás, y quiere que seamos fieles siempre, y todos los lugares a los que vamos y en donde estamos son una oportunidad para compartir el evangelio. ¿Te has preguntado si la familia que vive junto a tu casa sabe de Jesús y de Su sacrificio? Puede que la persona que está parada o sentada junto a ti mientras esperas algo o vas a algún lugar nunca haya escuchado que Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores. Usa folletos, usa tu Biblia, ve con tus amigos.

Que el Señor convenza nuestros corazones de que hay una gran necesidad del conocimiento del evangelio, que nos dé corazones llenos de compasión, que nos haga valientes como aquellos que están muriendo por compartir el camino, la verdad y la vida con los perdidos.

Por favor, oren por aquellos que están dando sus vidas por el evangelio, por aquellos que están trabajando en traducciones, por los Proyectos que tenemos aquí en México para compartir el evangelio, y porque el Señor levantar más obreros dispuestos a vivir por esta causa. Y si te sientes llamado a tierras extranjeras o a traducir, no dejes de orar y de pedir dirección al Señor, pero recuerda, te cuesta $0.00 ser misionero justo en donde estás :)

72fc648a9f1556f8701857f534f2363e

Cuando yo diga al impío: “Ciertamente morirás”, si no le adviertes, si no hablas para advertir al impío de su mal camino a fin de que viva, ese impío morirá por su iniquidad, pero yo demandaré su sangre de tu mano. 

Pero si tú has advertido al impío, y éste no se aparta de su impiedad ni de su camino impío, morirá él por su iniquidad, pero tú habrás librado tu vida.

Y cuando un justo se desvíe de su justicia y cometa iniquidad, yo pondré un obstáculo delante de él, y morirá; porque tú no le advertiste, él morirá por su pecado, y las obras de justicia que había hecho no serán recordadas, pero yo demandaré su sangre de tu mano.

Sin embargo, si tú has advertido al justo para que el justo no peque, y él no peca, ciertamente vivirá porque aceptó la advertencia, y tú habrás librado tu vida.

Ezequiel 3:18-21

Advertisements