Nuestra Salvación Está Más Cerca


El Señor viene pronto. Cristo viene. Quizás para algunos suene extraño, quizás asuste a otros, quizás algunos no lo entiendan o ni siquiera lo crean, pero es real… Y a mí me llena de gozo y esperanza. Puede ser en cualquier momento y ¿qué estás haciendo?

¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente a quien su señor puso sobre los de su casa para que les diera la comida a su tiempo? Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así.
Salmo 24:45-46

Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.
Mateo 24:36

Vosotros también estad preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no esperéis.
Lucas 12:40

¿Han visto el mundo últimamente? Cada cosa que está pasando apunta a que la venida del Señor está cada vez más cerca; quizás el viene mañana, u hoy, quizás mientras lees esto.

Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda; pero todavía no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. Pero todo esto es sólo el comienzo de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces y caerán, y se traicionarán unos a otros, y unos a otros se odiarán. Y se levantarán muchos falsos profetas, y a muchos engañarán.  
Mateo 24:6-12

Las profecías se cumplen. Hay señales por todos lados, los terremotos son cada vez más constantes, vemos nuevas enfermedades convertirse en terribles epidemias, las sequías han dejado hambrunas en muchos países. La persecución a los cristianos ha aumentado. Solo sigan las noticias y vean lo que está pasando en Israel, Siria, Rusia, Estados Unidos, la ONU, ISIS, Boko Haram, ha habido señales en el cielo. Hay guerras y rumores de guerras, la lista es interminable…

“…porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos. La noche está muy avanzada, y el día está cerca. Por tanto, desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz.”
Romanos 13:11-12

El día está cerca, ¿hallará el Señor fe? ¿Te hallará fiel? Consideren la paciencia que el Señor ha tenido, como salvación, porque Él no quiere que nadie se pierda sino que todos vengan al arrepentimiento. Hoy es el día de la salvación, hoy es el día en que debemos estar hablando con la gente de la salvación que Cristo ofrece. Cristo viene por nosotros y entonces nada podrá salvarlos de la tribulación que sobreviene sobre ellos, quizás por toda la eternidad.

Que el Señor nos llene de un amor que esté dispuesto a negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz y tomar el ejemplo de Cristo, que sacrificó todo por salvarnos. Que el amor de Cristo nos constriña y ya no vivamos para nosotros, sino para aquel que murió y resucitó por nosotros. Que nuestra vida sea amar a Cristo con todo lo que somos y que ese amor se derrame en aquellos por quienes Él murió. Es nuestra tarea, nuestro privilegio, nuestro gozo. No hay pretexto.

“Libra a los que son llevados a la muerte,

y retén a los que van con pasos vacilantes a la matanza.

Si dices: Mira, no sabíamos esto.

¿No lo tiene en cuenta el que sondea los corazones?

¿No lo sabe el que guarda tu alma?

¿No dará a cada hombre según su obra?”
Proverbios 24:11-12

Estad alerta, velad; porque no sabéis cuándo es el tiempo señalado. Es como un hombre que se fue de viaje, y al salir de su casa dejó a sus siervos encargados, asignándole a cada uno su tarea, y ordenó al portero que estuviera alerta. Por tanto, velad, porque no sabéis cuándo viene el señor de la casa, si al atardecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga de repente y os halle dormidos. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: ¡Velad!
Marcos 13:33-37

El Rey ya viene, al fin veremos a Cristo cara a cara, todo dolor desaparecerá al ver Su rostro, todo anhelo quedará satisfecho, estaremos saciados al contemplar Su imagen, Él mismo enjugará toda lágrima de nuestros ojos, estaremos con Él siempre, con Aquel que con amor eterno nos ha amado, que fue a prepararnos una morada, quien vive perpetuamente para interceder por nosotros, quien derramó Su sangre como propiciación de nuestros pecado. ¡Qué alivio! ¡Qué inmensurable confianza! Que compartamos con todos esta esperanza. Que vivamos cada día pensando que hoy puede ser ese día.

El que testifica de estas cosas dice: Sí, vengo pronto. Amén. Ven, Señor Jesús.
Apocalipsis 22:20

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