¿A ti qué?


¿Alguna vez has estado en algún lugar en el que realmente no querías estar? ¿Alguna vez has estado haciendo algo que de verdad no querías hacer y hubieras deseado estar en algún otro lugar o haciendo otra cosa, o con otras personas?

¿Que tal que alguien más está haciendo lo que tu quisieras hacer, o está donde tú quisieras estar o con quién tú quisieras estar?

Hace tiempo mientras estaba en un lugar en el que no quería estar y deseando estar haciendo otra cosa, de pronto, en medio de mi disgusto me pregunté para quién estaba viviendo, para qué o quién hacía lo que hacía. Y de una cosa estaba convencida: el Señor me había puesto ahí… Fue cuando me di cuenta de que mi falta de contentamiento se debía a que estaba tratando de vivir para mí misma, aunque quería cosas buenas, aunque quería obedecer al Señor, realmente lo estaba haciendo por y para mí; para mi propio deleite y placer, y cuando las cosas no salían como yo quería, me encontraba disgustada y descontenta y totalmente incapaz de ser fiel al Señor y de agradarle.

Así que ahí mismo le pedí perdón al Señor por disfrazar mi egoísmo de piedad y le pedí que me ayudara a tener la perspectiva correcta y entender que no vivo para mí sino para Aquel que murió y resucitó por mí y que fuera Él el que viviera y no yo, que Almita estuviera crucificada.

A partir de entonces mi vida no ha sido igual, ha sido una lucha contra mí, ha sido perder mi vida y tomar mi cruz, ha sido negarme, ha sido morir, han sido lágrimas, han sido pérdidas, han sido cambios que no hubiera elegido… ¡Dios contesta nuestras oraciones! Y me ha mostrado que cuando haces todo como para Él encuentras deleite y satisfacción en cualquier cosa que Él te dé por hacer. Y podemos descansar en que Él sabe en que el sabe exactamente en dónde estamos y qué estamos haciendo y que al que en lo poco es fiel el Señor lo puede poner sobre mucho.

Y muchas veces he dicho, “Señor, pero yo quiero ir a acá o servirte allá” O “¿Por qué yo siempre tengo que hacer esto y ellos pueden hacer eso?” Pero es como si el Señor me dijera como le dijo a Pedro “¿A ti qué? Tú sígueme a mí” Y eso me ayuda a recordar que vivo para Él, Él está conmigo y tiene un plan, ha escuchado mis oraciones y yo sólo debo permanecer en Él y serle fiel en cualquier cosa… y en eso hay paz y profundo gozo…qqqqq

Advertisements